Seguro que te ha pasado: tomas algo frío, o incluso respiras aire en invierno… y notas ese pinchazo en los dientes que te deja un segundo congelado.
No es raro, pero tampoco es algo que deberías normalizar.
Para entender la sensibilidad, hay una parte clave del diente que muchas veces no se explica.
Debajo del esmalte está la dentina. Y esta capa tiene unos pequeños canales microscópicos, llamados túbulos dentinarios, que conectan directamente con el nervio.
Cuando el esmalte es más fino, se desgasta o la encía se retrae, esa dentina queda más expuesta. Y entonces, estímulos como el frío, el calor o incluso el dulce viajan a través de esos túbulos hasta el nervio provocando la aparición de ese dolor rápido y punzante tan típico.
No suele haber una sola razón, sino una combinación de factores:
A veces es algo puntual… pero otras veces es una señal de que algo necesita revisarse ya que puede ir a más si no se trata
La sensibilidad muchas veces empieza como una molestia leve, puntual. Pero si no se corrige la causa el desgaste puede avanzar y la exposición de la dentina aumentar.
Esto no solo hace que el dolor sea más frecuente o intenso, sino que también puede favorecer otros problemas, como lesiones en los cuellos de los dienmtes o mayor riesgo de caries en dichas zonas
Hay ciertos hábitos que, sin darnos cuenta, empeoran la situación:
Algunas medidas sencillas pueden ayudarte bastante:
Son pequeños cambios, pero bien aplicados se notan mucho.
Cuando la sensibilidad es más persistente, hay opciones que podemos aplicar en clínica.
Dependiendo del caso, se pueden utilizar:
La clave está en adaptar el tratamiento al origen del problema, de ahí la importancia de valorarlo en consulta ya que el enfoque cambia completamente según la causa.
En Proxidental valoramos de forma individual qué está causando tu sensibilidad para poder tratarla desde la base y no solo aliviar el síntoma porque convivir con dolor no es lo normal.
Si notas sensibilidad al frío, al calor o al cepillarte, coméntanoslo en tu próxima visita. Muchas veces tiene solución más sencilla de lo que parece… y antes de lo que imaginas.