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¿Me pueden doler las muelas por un resfriado?

¿Me pueden doler las muelas por un resfriado?

Las infecciones respiratorias suponen un problema ciertamente pesado para gran porcentaje de la población, especialmente en las estaciones que se aproximan de otoño e invierno. Durante estas épocas somos más vulnerables a pillar los temidos resfriados y gripes. Además, muchas veces con la vuelta a la rutina, la “depresión post vacacional” y el estrés que vamos acumulando con la carga de trabajo,  nuestro sistema inmunológico se va viendo afectado disminuyendo su capacidad defensiva y convirtiéndonos en el blanco más fácil para coger un buen resfriado.

 

Los síntomas de estas afecciones son bien conocidos por todos: Fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, fatiga, tos, dolor de garganta y síntomas nasales como congestión, moqueo y estornudos. Pero en algunas ocasiones me resfrío y para colmo, ¿me empiezan a doler las muelas? Estos cuadros infecciosos que afectan a las vías nasales y respiratorias, efectivamente pueden venir acompañados de un molesto dolor de muelas, no tratándose sin embargo de un problema dental.

El motivo para que aparezca este molesto dolor de muelas puede estar causado por la inflamación de los senos paranasales y maxilares, técnicamente conocido como sinusitis. Estos senos, son unas cavidades huecas que se encuentran en los huesos que conforman nuestra estructura craneal y facial situándose los senos maxilares justamente sobre los molares superiores. 

 

 

De este modo, la inflamación de estas estructuras tan cercanas a nuestras muelas pueden provocar la inflamación de los nervios dentales produciéndose de este modo el dolor y haciendonos que erróneamente pensemos que algo malo está pasando con nuestros dientes.

Por supuesto que  nuestro consejo es, que si el dolor de muelas es constante, acuda a nuestra clínica dental en Getafe para que nuestro equipo de profesionales puedan examinar las posibles causas dentales que están provocando dicho dolor como pueden ser la caries, periodontitis, muelas del juicio, sensibilidad, bruxismo... o cualquiera de las distintas patologías que pueden afectar a nuestras estructuras arofaciales.

Si mediante las distintas y diversas pruebas se descarta que la causa sea dental, entonces  debe acudir a su médico de cabecera, pues es muy probable que una sinusitis o algún efecto adverso de la gripe o el resfriado esté contribuyendo al dolor.

Además de los dolores de muelas asociados a la sinusitis cabe lugar mencionar que algunos síntomas de los resfriados favorecen la aparición de ciertas patologías orales. Por supuesto, estas complicaciones podrían evitarse con unas sencillas pautas que no podríamos olvidar nombrar en este espacio.

La congestión nasal típica de los resfriados provoca que se tenga que respirar por la boca, lo que aumenta la sequedad bucal. Aquí entra en juego la importancia de la saliva, cuya función radica en eliminar restos de comida y arrastrar las bacterias con el flujo salival, ayudando a la higiene bucal. Esta ausencia o disminución de saliva, induce a un desequilibrio de microorganismos en la mucosa oral que puede dar paso a la aparición de varias complicaciones como la caries, enfermedades en las encías, halitosis o mal aliento, entre otras. En estos casos se recomienda en primer lugar, hidratarse bien bebiendo frecuentemente pequeños sorbos de agua a lo largo del día aumentando la ingesta diaria y no olvidarnos de las infusiones, que además de darnos un extra de hidratación, puede ayudarnos a entrar en calor y aliviarnos algunos síntomas como la tos o la irritación de garganta, entre otros.

En caso de recurrir a remedios naturales, como la tan conocida infusión de miel y limón,  debemos tener en cuenta que la higiene no se debe hacer inmediatamente después de beber el jugo del limón ya que se trata de un ácido que desgasta el esmalte dental debilitando nuestros dientes. Lo correcto, sería realizar enjuagues de agua y esperar a que nuestra propia saliva, con su capacidad buffer, neutralice los ácidos. Una vez pasados unos 30 minutos, podríamos cepillarnos los dientes como habitualmente.

Si la infección respiratoria es de origen bacteriana es importante cambiar el cepillo de dientes tras superar el resfriado, pues los gérmenes y bacterias que están en nuestra boca, van al cepillo, y podrán quedarse ahí ayudándonos a coger otro resfriado antes de lo que esperamos.

 

Como siempre no dude en consultarnos cualquier duda pues estaremos encantados de resolverla o pida cita con nosotros, y recuerde: la salud, lo primero.



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